sábado, 24 de junio de 2017

MONS. BUX DENUNCIA LA ANARQUÍA DOCTRINAL QUE SE VIVE EN LA IGLESIA


catolicos-on-line, junio 2017



Para resolver la crisis actual en la Iglesia sobre la enseñanza y la autoridad papal, el Papa debe hacer una declaración de fe, afirmando lo católico y corrigiendo sus propias palabras y acciones «ambiguas y erróneas» que han sido interpretadas de manera no católica.

Así lo asegura Monseñor Nicola Bux, respetado teólogo y ex consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante el pontificado de Benedicto XVI.

En la siguiente entrevista concedida al National Catholic Register, Mons. Bux explica que la Iglesia está en «plena crisis de fe» y afirma que las tormentas de división que está experimentando la Iglesia se deben a la apostasía -el «abandono del pensamiento católico»..

Las afirmaciones de Mons. Bux  llegan tras la noticia de que los cuatro cardenales que plantearon las dubia sobra Amoris Laetitia, han pedido al Papa que les reciba en audiencia sin obtener respuesta.

Los cardenales expresaron su preocupación por la «grave situación» provocada por las conferencias episcopales y los obispos individuales que ofrecen interpretaciones muy diferentes del documento, algunas de las cuales rompen con la enseñanza de la Iglesia. Están particularmente preocupados por la profunda confusión que esto ha causado, especialmente entre los sacerdotes.

«Para muchos católicos, es increíble que el Papa esté pidiendo a los obispos que dialoguen con los que piensan de manera diferente (es decir, los cristianos no católicos), pero no quiera primero encontrarse con los cardenales que son sus principales asesores», dice Mons. Dice Bux. «Si el Papa no protege la doctrina», añade, «no puede imponer disciplina».

Monseñor Bux, ¿cuáles son las implicaciones de la «anarquía doctrinal» que la gente ve que está sucediendo, para la Iglesia, las almas de los fieles y los sacerdotes?

La primera consecuencia de la anarquía doctrinal para la Iglesia es la división, causada por la apostasía, que es el abandono del pensamiento católico, tal como lo define San Vicente de Lerins: quod sempre, quod ubique, quod ab omnibus creditur (lo que se cree en todas partes, siempre, y por todos). San Ireneo de Lyon, que llama a Jesucristo el «Maestro de la unidad», había señalado a los herejes que todo el mundo profesa las mismas cosas, pero no todos quieren decir lo mismo. Éste es el papel del Magisterio, fundado en la verdad de Cristo: traer a todos a la unidad católica.

San Pablo exhortó a los cristianos a estar de acuerdo y hablar con unanimidad. ¿Qué diría hoy? Cuando los cardenales callan o acusan a sus cohermanos; cuando los obispos que habían pensado, hablado y escrito - scripta manent! [Las palabras escritas permanecen] - de una manera católica, pero luego dicen lo contrario por cualquier razón; cuando los sacerdotes cuestionan la tradición litúrgica de la Iglesia, entonces se establece la apostasía, el desprendimiento del pensamiento católico. Pablo VI había previsto que «este pensamiento no católico dentro del catolicismo será mañana la fuerza más fuerte. Pero nunca representará el pensamiento de la Iglesia. Un pequeño rebaño debe permanecer, no importa cuán pequeño sea. »(Conversación con J. Guitton, 9.IX.1977).

¿Qué implica entonces la anarquía doctrinal para las almas de los fieles y de los eclesiásticos?

El Apóstol nos exhorta a ser fieles a una doctrina segura, sana y pura: la que se funda en Jesucristo y no en las opiniones mundanas (Tito 1: 7-11, 2: 1-8). La perseverancia en la enseñanza y la obediencia a la doctrina conduce a las almas a la salvación eterna. La Iglesia no puede cambiar la fe y al mismo tiempo pedir a los creyentes que permanezcan fieles a ella. En cambio, está íntimamente obligada a orientarse hacia la Palabra de Dios y hacia la Tradición.

Por lo tanto, la Iglesia se hace eco del juicio del Señor: «Para juicio vengo a este mundo, para que los que no ven, vean, y los que ven, se vuelvan ciegos» (Juan 9:39). No olvide que, cuando uno es aplaudido por el mundo, significa que uno le pertenece. De hecho, el mundo ama lo suyo y odia lo que no le pertenece (Juan 15:19). La Iglesia Católica debe recordar que está compuesta sólo de aquellos que se han convertido a Cristo bajo la guía del Espíritu Santo; Todos los seres humanos son ordenados a ella ( Lumen gentium 13), pero no son parte de ella hasta que se convierten.

¿Cómo resolver mejor este problema?

El punto es: ¿qué idea tiene el Papa del ministerio petrino, según lo descrito en Lumen gentium 18 y codificado en el derecho canónico? Frente a la confusión y la apostasía, el Papa debe hacer la distinción -como lo hizo Benedicto XVI- entre lo que él piensa y dice como una persona privada y educada y lo que debe decir como Papa de la Iglesia Católica. Para ser claro: el Papa puede expresar sus ideas como un erudito privado sobre asuntos discutibles que no son definidos por la Iglesia, pero no puede hacer afirmaciones heréticas, ni siquiera en privado. De lo contrario, sería igualmente herético.

Creo que el Papa sabe que todo creyente - que conoce la regula fidei (dogma), que da a cada uno el criterio de saber cuál es la fe de la Iglesia, lo que todo el mundo tiene que creer y atender - puede ver si está hablando y operando de una manera católica, o ha ido en contra del sentido de la Iglesia fidei [sentido de la fe]. Incluso un creyente puede darse cuenta. Así pues, quien piense que presentar dudas [dubia] al Papa no es un signo de obediencia, no ha comprendido, a los 50 años del Vaticano II, la relación entre él [el Papa] y toda la Iglesia. La obediencia al Papa depende únicamente del hecho de que está ligado por la doctrina católica, a la fe que debe profesar continuamente ante la Iglesia.

¡Estamos en plena crisis de fe! Por lo tanto, para frenar las divisiones en curso, el Papa -como Pablo VI en 1967, ante las teorías erróneas que circulaban poco después de la conclusión del Concilio- debería hacer una Declaración o Profesión de Fe, afirmando lo que es católico, Y corregir esas palabras y actos ambiguos y erróneos -los suyos y los de los obispos- que se interpretan de manera no católica.


De lo contrario, sería grotesco que, al buscar la unidad con los cristianos no católicos o incluso la comprensión con los no cristianos, la apostasía y la división se fomenten dentro de la Iglesia Católica. Para muchos católicos, es increíble que el Papa esté pidiendo a los obispos que dialoguen con los que piensan de manera diferente, pero no quiera primero encontrarse con los cardenales que son sus principales asesores. Si el Papa no protege la doctrina, no puede imponer disciplina. Como dijo Juan Pablo II, el Papa debe ser siempre un converso, para poder fortalecer a sus hermanos, según las palabras de Cristo a Pedro: Et tu autem conversus, confirma fratres tuos -Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos (Luc 22,32)-.

domingo, 18 de junio de 2017

LOS MILAGROS EUCARÍSTICOS

permiten conocer el tipo de sangre de Cristo

(CH/InfoCatólica), 18-6-17

Las pruebas científicas sobre una amplia variedad de milagros eucarísticos demuestran constantemente que se trata de carne humana con el grupo sanguíneo AB.

La doctrina católica siempre ha sostenido que, tras la consagración en la Misa, Cristo se hace verdaderamente y sustancialmente presente en el pan y el vino en el altar. A lo largo de los siglos, sin embargo, ha habido numerosos informes de las Hostias consagradas, literalmente, volviéndose a la carne y la sangre físicas.

Uno de esos milagros sucedió en el siglo VIII de Lanciano, donde un sacerdote que dudaba de la presencia real de Cristo en la Eucaristía vio el pan y el vino transformarse en carne y sangre humanas al decir las palabras de consagración.
Más de 1.200 años después, esa carne no se ha descompuesto y todavía se conserva en la iglesia de San Francesco en la ciudad italiana. Odoardo Linoli, profesor de anatomía, realizó un análisis científico en 1971 y concluyó que la carne era tejido cardíaco humano del grupo sanguíneo AB. La sangre todavía estaba fresca, pero no contenía ningún rastro de conservantes.

El mismo resultado constantemente
El grupo sanguíneo AB, que es relativamente infrecuente sigue apareciendo en los nuevos milagros eucarísticos reportados.
En 1996, una mujer se acercó a un sacerdote en una parroquia de Buenos Aires para decir que había encontrado una hostia profanada en un candelabro en la parte trasera de la iglesia. Cuando el sacerdote puso a la Hostia en un vaso de agua para disolverse, como se especifica en la ley canónica, pareció convertirse en un trozo de carne sangrante.
Tres años más tarde, después de que la carne no se hubiese descompuesto, el entonces obispo Jorge Bergoglio envió una muestra para su prueba en California. Los resultados mostraron que la sangre era el grupo AB, y era realmente humana.

El doctor Zugiba de la Universidad de Columbia, un reconocido cardiólogo, concluyó que el tejido era un fragmento del músculo cardíaco que había estado sometido a un estrés severo, como si el dueño hubiera sido golpeado severamente en el pecho.

Las muestras comparten el mismo ADN
Un análisis posterior de los resultados del milagro de Buenos Aires y del milagro de Lanciano de hace un milenio, encontró que las muestras de tejido tenían el mismo ADN. Mientras tanto, las pruebas a mediados de la década de 1990 sobre un tercer milagro, el cabo de Bolsena (siglo XIII), también encontró que la sangre pertenecía al grupo AB, el mismo resultado que se obtuvo de las pruebas de las manchas de sangre en el Sudario de Turín entre otros.

Por supuesto, esto podría ser simplemente una coincidencia masiva, o una conspiración de la Iglesia de estilo Dan Brown para plantar muestras de sangre y tejido fresco en milagros en todo el mundo justo antes de que se prueben, pero las posibilidades son remotas.

Mientras la Iglesia celebra la fiesta de Corpus Christi, los católicos deben recordar esta doctrina clave de la fe, científicamente verificada, según apunta la evidencia existente.

jueves, 15 de junio de 2017

DESIGNACIÓN CUESTIONADA



NUEVA INTEGRACION DE LA ACADEMIA PONTIFICIA PARA LA VIDA DE LA SANTA SEDE. 
Entre los designados se incluyó a un pastor anglicano favorable al aborto.
Otra decisión desafortunada del papa.


Por Carlos Alvarez Cozzi


Nigel Biggar figura entre las novedades en la lista de miembros de la Pontificia Academia para la Vida que hizo pública la Santa Sede.
En 2011 Biggar mantuvo un diálogo con su colega filósofo Peter Singer. Según la revista Standpoint, Biggar dijo:
«Estaría inclinado a trazar la línea para permitir el aborto en la 18ª semana después de la concepción, que es aproximadamente la primera vez en que hay evidencia de actividad cerebral y, por tanto, de conciencia».
Y añadió:
«No está claro que un feto humano sea el mismo tipo de cosa que un adulto o un ser humano maduro, de forma que merezca el mismo tratamiento. Entonces la cuestión es dónde trazamos la línea, y no hay una razón absolutamente convincente para situarla en un lugar o en otro».
En un mismo sentido se pronunció un año después durante una conferencia en la Mayo Clinic de Minnesota (EE.UU). Allí aseguró que no se puede afirmar que todo aborto sea un crimen.
Se trata de un nombramiento insólito para la Academia Pro Vita fundada por San Juan Pablo II. Diría que hasta parece una provocación, un revulsivo para los provida.
Sabemos ya del gran malestar que el mismo ha ocasionado en otros distunguidos miembros de la Academia, nuevos y removidos, e ignoramos si ante el mismo todos los demás nominados actuales aceptarán su cargo.
Cuando Biggar afirma que hasta las 18 semanas de gestación el aborto no sería un acto moralmente reprobable porque no está aun desarrollado en el feto el sistema nervioso, bastaría recordarle que con su peregrina tesis, podría darse muerte a cualquier persona nacida que por tener graves problemas neurológicos no sintiera cuando se la elimina, ignorando la connatural dignidad de todo ser humano, aún más tratándose de un indefenso enfermo o grave discapacitado mental.
Que diferencia tiene el comentario de Biggal con los nazis partidarios de la eugenesia?
Lamentablemente seguimos viendo decisiones del papa ya no opinables sino sinceramente erróneas.
Que agrega esta designación en la Academia? La de una persona que no es partidaria de la defensa de la vida desde el momento de la concepción, como indica claramente la ciencia que estamos ante un nuevo ser humano? Absolutamente nada. Le da tribuna a un claro enemigo del derecho humano a la vida.



martes, 13 de junio de 2017

EL OBISPO DE RECONQUISTA

 oficia una Misa sacrílega para dar de comulgar a treinta parejas de adúlteros

Según informa Adelante en la Fe, el pasado domingo, en la Iglesia Parroquial de San Roque, Reconquista, Santa Fe (Argentina), el obispo local, Mons. Angel José Macín, celebró una Misa solemne en la que dio la comunión a unas treinta parejas de adúlteros.

(Adelante en la Fe/InfoCatólica), 13-6-17

 El obispo informó públicamente que de acuerdo a las normativas enviadas en una carta hace más de 6 meses por el Papa Francisco a los obispos de la región de Buenos Aires, y en el marco de la integración de los cristianos «marginados» por su situación irregular de divorciados vueltos a casar o en situación irregular (divorciados en nueva unión), luego de haber realizado un periodo de 6 meses de encuentros sabatinos denominados «camino de discernimiento», se dictaminó en concordancia por lo expuesto anteriormente incluirlos en la comunión sacramental y plena que se produciría en la ceremonia.

«Bienvenidos de nuevo a casa». Con esta frase afectuosa concluyó en la parroquia San Roque de Reconquista, lo que ha sido calificado como primera experiencia de discernimiento, acompañamiento e integración de parejas que vivían, viven y piensan seguir viviendo de forma contraria a la ley de Dios.

Lo ocurrido contradice expresamente el Magisterio de San Juan Pablo II en la exhortación apostólica Familiaris Consortio:

La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura reafirma su práxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Son ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía. Hay además otro motivo pastoral: si se admitieran estas personas a la Eucaristía, los fieles serían inducidos a error y confusión acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio.

Ver también el discurso de Su Santidad Benedicto XVI a los miembros de la Rota Romana en el año 2010:


Hay que huir de las tentaciones pseudo-pastorales que sitúan las cuestiones en un plano meramente horizontal, en el que lo que cuenta es satisfacer las peticiones subjetivas para obtener a toda costa la declaración de nulidad, a fin de poder superar, entre otras cosas, los obstáculos para recibir los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía. En cambio, el bien altísimo de la readmisión a la Comunión eucarística después de la reconciliación sacramental exige que se considere el bien auténtico de las personas, inseparable de la verdad de su situación canónica. Sería un bien ficticio, y una falta grave de justicia y de amor, allanarles el camino hacia la recepción de los sacramentos, con el peligro de hacer que vivan en contraste objetivo con la verdad de su condición personal.

martes, 30 de mayo de 2017

DENUNCIAN A UN PROFESOR



Un alumno de la Universidad Católica de Perú
denuncia a un profesor por enseñar lo mismo que la Iglesia sobre la homosexualidad

InfoCatolica, 30/05/17

 Un alumno de dicha casa de estudios, identificado como Jorge Medina, difundió vía redes sociales parte de la presentación de Power Point que el catedrático Mario Cedrón Lassus suele utilizar año tras año. En dicha imagen se puede apreciar que se imparten ideas como, por ejemplo, que los homosexuales tienen que vivir la castidad durante toda su vida y, por ende, abstenerse de entablar relaciones de pareja. Es decir, exactamente lo mismo que enseña la Iglesia Católica.

Medina, cuya publicación de Facebook se ha vuelto viral, sostiene que una universidad no debería permitir que se impartan lo que él considera como «discursos de odio» en las clases:

«Hoy me encuentro con este PPT de un profesor del curso de ética en ingeniería, me vengo a enterar que este PPT no es primera vez que es colocado en un salón… Entiendo que puedan haber posturas encontradas al respecto, pero no puede dictarse dentro de la universidad indicios de un discurso de odio»
Según se ha dado a conocer a la comunidad universitaria, un grupo de alumnos habría realizado ya una denuncia ante la Defensoría Universitaria, con la finalidad de sancionar al académico quien, según piensan, imparte ideas homofóbicas.

En respuesta a la denuncia, el colectivo «Agrupación Universitaria Riva Aguero» (una organización que defiende posturas católicas en la universidad), emitió un comunicado defendiendo al profesor Cedrón Lassus.


«Expresamos toda nuestra solidaridad y apoyo al profesor Mario Cedrón ante este hecho que, a todas luces, constituiría un intento deliberado de discriminarlo por ser católico», reza el comunicado difundido en el blog oficial de «AURA».

martes, 25 de abril de 2017

LA NECESARIA COHERENCIA DEL MAGISTERIO CON LA TRADICIÓN



La desviación doctrinal que se está verificando durante el pontificado actual tiene un agravante, porque no se contrapone a doctrinas poco claras o en vías de fijación, sino a doctrinas que, además de estar sólidamente ancladas en la Tradición, también ya han sido exhaustivamente debatidas en las décadas pasadas y aclaradas en detalle por el magisterio reciente.

Claudio Pierantoni
Profesor de filosofía medieval, Universidad de Chile

Infocatolica, – 24/04/17

Conferencia pronunciada en el Congreso «A un año de Amoris Laetitia. Para poner claridad», celebrado en Roma.

En esta intervención examinaremos primero y en forma breve la historia de dos Papas de la antigüedad, Liberio y Honorio, quienes por diferentes motivos fueron acusados de desviarse de la Tradición de la Iglesia, durante la larga controversia trinitaria y cristológica que comprometió a la Iglesia desde el siglo IV al siglo VII.

A la luz de las reacciones del cuerpo eclesial frente a estas desviaciones doctrinales, examinaremos luego el debate actual que se ha desarrollado en torno a las propuestas del papa Francisco en la exhortación apostólica «Amoris laetitia» y a las cinco «dubia» planteadas por los cuatro cardenales.

1. El caso de Honorio

Honorio I fue el único Papa que ha sido formalmente condenado por herejía. Estamos en las primeras décadas del siglo VII, en el contexto de la controversia sobre las dos voluntades de Cristo. Honorio sostenía la doctrina de la única voluntad de Cristo, el «monotelismo», la cual fue declarada posteriormente en contradicción con el dogma de las dos naturalezas, la divina y la humana, doctrina sólidamente fundamentada sobre la base de la revelación bíblica y solemnemente sancionada en el año 451 por el Concilio de Calcedonia.

Aquí presentamos el texto con el cual, en el 681, luego de su muerte, el sexto concilio ecuménico, el Tercer Concilio de Constantinopla, lo condenó junto con el patriarca Sergio:

«Examinadas las cartas dogmáticas escritas por Sergio, en su momento patriarca de esta ciudad imperial,… y la carta con la que Honorio respondió a Sergio, y constatado que no son conformes a las enseñanzas apostólicas y a las definiciones de los santos Concilios y de todos los ilustres santos Padres, que por el contrario siguen las falsas doctrinas de los herejes, las rechazamos y las condenamos como corruptas».

2. El caso de Liberio

Liberio, por el contrario, fue Papa en uno de los momentos más delicados de la controversia arriana, a mitad del siglo IV. Su predecesor, Julio I, había defendido tenazmente la fe establecida por el Concilio de Nicea, del año 325, que declaró al Hijo consustancial al Padre. Pero Constancio, emperador de Oriente, apoyó la posición mayoritaria de los obispos orientales, contrarios a Nicea, que según ellos no dejaba espacio para la diferencia personal entre el Padre y el Hijo. Hizo raptar, deponer y enviar al exilio, en Tracia, al Papa, quien después de casi un año terminó por ceder.

De este modo Liberio renegó de la fe de Nicea y llegó a excomulgar a Atanasio, quien era el más significativo defensor. Ahora dócil al emperador, Liberio obtuvo el permiso de volver a Roma, donde fue restablecido como obispo. En los meses que siguieron, todos los prelados filoarrianos que habían hecho carrera gracias al favor de Constancio consolidaron su poder en las principales sedes episcopales. Éste es el momento en el que, según la famosa frase de san Jerónimo, «el mundo se lamentó de haberse convertido en arriano». De los más de mil obispos que contaba el cristianismo, solamente tres se mantuvieron irreductibles en el exilio: Atanasio, de Alejandría; Hilario, de Poitiers, y Lucifer, de Cagliari.

Pero Constancio murió imprevistamente, en el año 361, y subió al trono imperial Juliano, luego llamado el Apóstata, quien impuso el retorno del Estado romano al paganismo, canceló de un golpe toda la política eclesiástica de Constancio y permitió a los obispos exiliados retornar a la patria. Libre de amenazas, el papa Liberio envió una encíclica que declaraba inválida la fórmula aprobada por él anteriormente y exigía de los obispos de Italia la aceptación del Credo de Nicea. En el año 366, en un sínodo celebrado en Roma poco antes de morir, tuvo incluso la alegría de obtener la firma del Credo de Nicea por parte de una delegación de obispos orientales. Apenas murió fue venerado como confesor de la fe, pero rápidamente se interrumpió su culto, a causa del recuerdo de su defección.

A pesar de sus diferencias, los dos casos de Liberio y de Honorio tienen en común un atenuante: es el hecho que las respectivas desviaciones doctrinales tuvieron lugar cuando todavía estaba en curso el proceso de fijación de los respectivos dogmas, el trinitario en el caso de Liberio y el cristólogico en el caso de Honorio.

3. El caso de Francisco

Por el contrario, la desviación doctrinal que se está verificando durante el pontificado actual tiene un agravante, porque no se contrapone a doctrinas poco claras o en vías de fijación, sino a doctrinas que, además de estar sólidamente ancladas en la Tradición, también ya han sido exhaustivamente debatidas en las décadas pasadas y aclaradas en detalle por el magisterio reciente.

Ciertamente, la desviación doctrinal en cuestión ya estaba presente en las décadas pasadas y con ella, entonces, también el cisma subterráneo que aquélla significaba. Pero cuando se pasa de un abuso a nivel práctico a su justificación a nivel doctrinal a través de un texto del magisterio pontificio como «Amoris laetitia» y a través de declaraciones y acciones positivas del mismo pontífice, la situación cambia radicalmente.

Veamos, en cuatro puntos, el progreso de esta destrucción del depósito de la fe.

Primero

Si el matrimonio es indisoluble, pero también en algunos casos se puede dar la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar, parece evidente que esta indisolubilidad ya no es considerada absoluta, sino solamente una regla general que puede sufrir excepciones.

Ahora bien, esto, como ha explicado el cardenal Carlo Caffarra, contradice la naturaleza del sacramento del matrimonio, que no es una simple promesa, aunque solemne, hecha frente a Dios, sino una acción de la gracia que actúa al nivel propiamente ontológico. En consecuencia, cuando se dice que el matrimonio es indisoluble, no se enuncia simplemente una regla general, sino que se dice que el matrimonio no puede disolverse ontológicamente, porque en él está contenido el signo y la realidad del matrimonio indisoluble entre Dios y su Pueblo, entre Cristo y su Iglesia. Este matrimonio místico es justamente la finalidad de todo el plan divino de la creación y de la redención.

Segundo

El autor de «Amoris laetitia» eligió insistir, en su argumentación, más bien sobre el lado subjetivo de la acción moral. El sujeto, dice, podría no estar en pecado mortal porque, por distintos factores, no es consciente que su situación es un adulterio.

Pero esto que en líneas generales puede suceder sin más, en la utilización que hace de ello «Amoris laetitia» conlleva por el contrario una contradicción evidente. En efecto, es claro que los tan recomendados discernimiento y acompañamiento de las situaciones particulares contrastan directamente con el supuesto que el sujeto permanece, indefinidamente, inconsciente de su situación.

Pero el autor de «Amoris laetitia», lejos de percibir tal contradicción, la impulsa hasta el ulterior absurdo de afirmar que un discernimiento profundo puede llevar al sujeto a tener la seguridad que su situación, objetivamente contraria a la ley divina, es precisamente lo que Dios quiere de él.

Tercero

Recurrir al anterior argumento, a su vez, revela una peligrosa confusión que, además de la doctrina de los sacramentos, llega a menoscabar la noción misma de la ley divina, entendida como fuente de la ley natural y reflejada en los Diez Mandamientos: ley dada al hombre y como tal apta para regular sus comportamientos fundamentales, no limitados a circunstancias históricas particulares, sino fundamentados en su misma naturaleza, cuyo autor es precisamente Dios.

En consecuencia, suponer que la ley natural puede soportar excepciones es una verdadera y auténtica contradicción, es una suposición que no comprende su verdadera esencia y por eso la confunde con la ley positiva. La presencia de esta grave confusión está confirmada por el ataque reiterado, presente en «Amoris laetitia», contra los leguleyos, los presuntos «fariseos» hipócritas y duros de corazón. En efecto, este ataque revela un malentendido completo de la posición de Jesús respecto a la ley divina, porque su crítica al comportamiento farisaico se funda justamente sobre una clara distinción entre la ley positiva – los «preceptos de los hombres» – a los que son tan apegados los fariseos, y los Mandamientos fundamentales, que por el contrario son el primer requisito, irrenunciable, que Él mismo pide al que aspira a ser su discípulo. Sobre la base de este equívoco se comprende el verdadero motivo por el cual, luego de haber insultado a los fariseos, el Papa termina por alinearse de hecho con su misma posición a favor del divorcio, contra la posición de Jesús.

Pero yendo todavía más a fondo, es importante observar que esta confusión desnaturaliza profundamente la esencia misma del Evangelio y su necesario arraigo en la persona de Cristo.

Cuarto

En efecto, según el Evangelio, Cristo no es simplemente un hombre bueno que vino al mundo para predicar un mensaje de paz y justicia. Él es antes que nada el Logos, el Verbo que existía en el principio y que se encarna en la plenitud de los tiempos. Es significativo que Benedicto XVI, desde su discurso «Pro eligendo romano pontifice», haya hecho justamente del Logos la piedra angular de su enseñanza, no por casualidad combatida a muerte por el subjetivismo de las teorías modernas.

Ahora bien, en el ámbito de esta filosofía subjetivista se justifica uno de los postulados más apreciados por el papa Francisco, según el cual «la realidad es superior a la idea». De hecho, una máxima como ésta tiene sentido solamente en una visión en la cual no pueden existir ideas verdaderas, que no sólo reflejen fielmente la realidad, sino que puedan también juzgarla y dirigirla. Tomado en su totalidad, el Evangelio supone esta estructura metafísica y gnoseológica, en la que la verdad es en primer lugar adecuación de las cosas al intelecto, y el intelecto es en primer lugar el divino, justamente el Verbo divino.

En esta atmósfera se comprende cómo es posible que el director de «La Civiltà Cattolica» afirme que es la pastoral, la praxis, la que debe guiar la doctrina y no al revés, y que en teología «dos más dos pueden ser cinco». Se explica por qué una señora luterana puede recibir la comunión junto al esposo católico: de hecho, la praxis, la acción, es la de la Cena del Señor que ellos tienen en común, mientras que aquello en lo que difieren son sólo «las interpretaciones, las explicaciones», en síntesis, simples conceptos. Pero se explica también cómo, según el superior general de la Compañía de Jesús, el Verbo encarnado no estaría en condiciones de ponerse en contacto con sus creaturas a través del medio elegido por él mismo, la Tradición apostólica: en efecto, sería necesario saber qué es lo que ha dicho verdaderamente Jesús, pero no podemos, dice, «desde el momento que no hubo un grabadora».

Yendo todavía más a fondo, en esta atmósfera, se explica en última instancia cómo el Papa no puede responder «sí» o «no» a las «dubia». Si en efecto «la realidad es superior a la idea», entonces el hombre no tiene ni siquiera necesidad de pensar con el principio de no-contradicción, no tiene necesidad de principios que digan «esto sí y esto no» y ni siquiera debe obedecer a una ley natural trascendente que no se identifica con la realidad misma. En síntesis, el hombre no tiene necesidad de una doctrina, porque la realidad histórica se basta a sí misma. Es el «Weltgeist», el Espíritu del Mundo.

4. Conclusión

Lo que salta a la vista en la situación actual es justamente la deformación doctrinal de fondo que, a pesar de ser hábil para esquivar formulaciones directamente heterodoxas, maniobra sin embargo en forma coherente para llevar adelante un ataque no sólo contra los dogmas particulares como la indisolubilidad del matrimonio y la objetividad de la ley moral, sino directamente contra el concepto mismo de la recta doctrina y, con ello, de la persona misma de Cristo como Logos. La primera víctima de esta deformación doctrinal es precisamente el Papa, que me atrevo a hipotetizar que es muy poco consciente de ella, víctima de una alienación generalizada y epocal de la Tradición, en amplios estratos de la enseñanza teológica.

En esta situacion, las «dubia», estas cinco preguntas presentadas por los cuatro cardenales, han puesto al Papa en un callejón sin salida. Si respondiera negando la Tradición y el magisterio de sus antecesores, pasaría a estar también formalmente hereje, entonces no puede hacerlo. Si, por el contrario, respondiera en armonía con el magisterio anterior, entraría en contradicción con gran parte de las acciones doctrinalmente relevantes llevadas a cabo durante su pontificado, por eso sería una decisión muy difícil. Ha elegido entonces el silencio, porque humanamente la situación puede parecer sin salida. Pero entre tanto se extienden en la Iglesia la confusión y el cisma «de hecho».

A la luz de todo esto, se vuelve entonces más que nunca necesario un ulterior acto de valentía, de verdad y de caridad, por parte de los cardenales, pero también de los obispos y luego de todos los laicos calificados que quisieran adherir. En una situación tan grave de peligro para la fe y de escándalo generalizado, no sólo es lícita sino directamente obligatoria una corrección fraterna francamente dirigida a Pedro, por su bien y por el de toda la Iglesia.

Una corrección fraterna no es ni un acto de hostilidad, ni una falta de respeto, ni una desobediencia. No es otra cosa que una declaración de la verdad: «caritas in veritate». Antes de ser Papa, el Papa es nuestro hermano.

Claudio Pierantoni


Publicado originalmente en Settimo Cielo 

martes, 18 de abril de 2017

EL CENTRO JURÍDICO TOMÁS MORO

crea el Observatorio contra la Cristofobia

Infocatolica, 18/04/17 10:16 AM

 El Observatorio contra la Cristofobia es una iniciativa del Centro Jurídico Tomás Moro que tiene como fin denunciar los numerosos ataques sufridos en España por los cristianos conformando un nuevo instrumento para la promoción de valores de respeto y el fomento de un espíritu crítico de denuncia de los delitos de odio por motivo de creencias o prácticas religiosas cristianas.

Los cristianos están siendo atacados y agredidos no sólo por personas individuales, sino también por las instituciones que no quieren defender los legítimos derechos de los cristianos, por los partidos políticos que alientan al odio hacia una población que siente mermados sus derechos, y por parte de algunos medios de comunicación que no informan con la objetividad e imparcialidad que exige la ética periodística.

El Centro Jurídico Tomás Moro, fundado en el año 2004, lleva más de 13 años defendiendo las libertades civiles, concienciando a la sociedad civil de la posibilidad real de defender sus derechos tomando parte activa en los debates públicos, y dotando a los ciudadanos y organizaciones de herramientas eficaces para la defensa de la libertad civil en contra del totalitarismo ideológico que desde las instituciones se quiere imponer.

Debido al incremento de los delitos de odio contra los cristianos el Centro Jurídico Tomás Moro ha decido crear el Observatorio contra la Cristofobia y suplir de esta manera la inactividad de los poderes públicos en la defensa de los derechos de la mayoría social.

El Observatorio, disponible en la dirección web http://www.tomasmoro.info/cristofobia/, tiene como principales objetivos:

1.- Emitir informes sobre los delitos de odio por motivo de la fe cometidos en España, recogiendo y publicando los datos de las agresiones y delitos.

2.- Denunciar ante la Policía y Guardia Civil la comisión de delitos de odio por cristofobia.

3.- Asistir a las víctimas de delitos de odio por cristofobia.

4.- Dotar a la sociedad de herramientas suficientes para defender la libertad de los cristianos.

5.- Publicar y distribuir material divulgativo con el fin de evitar conductas critofóbicas.

6.- Transmitir a las instituciones el preocupante incremento de los delitos de odio por motivo de la fe.

7.- Informar y divulgar la posibilidad de denunciar los hechos que puedan ser constitutivos de un delito de odio por cristofobia, u ofensivo a los sentimientos religiosos.

Inicialmente nace el Observatorio Contra la Cristofobia con varias herramientas de utilidad para los cristianos que quieran defender sus derechos:

1.- Posibilidad de comunicar al Centro Jurídico Tomás Moro los hechos constitutivos de delito mediante el envío de una denuncia on-line en la dirección: http://www.tomasmoro.info/cristofobia/denuncia/

2.- La posibilidad de descargar gratuitamente para su consulta y difusión un tríptico informativo sobre los delitos de odio por cristofobia en la dirección https://docs.google.com/a/tomas-moro.org/viewer?a=v&pid=sites&srcid=dG9tYXMtbW9yby5vcmd8dG9tYXNtb3JvfGd4OjIzM2VjNjFjMTA0NjM3MzQ

3.- La posibilidad de descargar documentos de interés para abordar con profesionalidad los delitos de odio en la dirección http://www.tomasmoro.info/cristofobia/documentos/

4.- La posibilidad de firmar una petición ciudadana (ya firmada por más de 8.100 ciudadanos) solicitando al Congreso de los Diputados respeto para los cristianos (petición alojada en la dirección web http://www.tomasmoro.info/2017/03/21/loscristianostenemosderechos/ )

Las distintas herramientas del Observatorio lo convierten en una plataforma privilegiada para la sensibilización social y permiten un espacio de encuentro, intercambio y consulta de profesionales, activistas y personas interesadas en la defensa de los derechos civiles.

Desde el portal web http://www.tomasmoro.info/cristofobia/ el Observatorio Contra la Cristofobia difundirá gran parte de su trabajo, al mismo tiempo que aunará el esfuerzo de personas, asociaciones e instituciones comprometidas contra la discriminación por motivo de la creencia o práctica de la fe cristiana.

Dada la nula voluntad de los poderes públicos en la defensa de los derechos de los cristianos, y dado el preocupante aumento de los ataques contra los creyentes, el Centro Jurídico Tomás Moro con el fin de financiar las futuras actividades del Observatorio tiene abierta una cuenta corriente - BBVA, 0182-4016-05-0208517204 (IBAN ES72)- para recibir la aportación de los ciudadanos interesados en la defensa de la fe mayoritaria de la sociedad española.


Con el Observatorio Contra la Cristofobia el Centro Jurídico Tomás Moro colma una preocupante laguna en la protección de los derechos civiles, pues ninguna institución pública parece interesada en defender los sentimientos religiosos de la mayoría del pueblo español, y defender la integridad física y moral de una población que cada día se siente más alejada de las instituciones políticas.